domingo, 20 de julio de 2008

CRACK EN SPANAIR

Malas noticias para la navegación aérea en España. Spanair se aprieta el cinturón y ello conlleva el cese de operaciones en varias de sus rutas.

A partir del 31 de julio ya no se realizará el enlace entre Girona y Madrid. En septiembre se cancelarán los vuelos de Madrid a Viena, Granada, Oviedo y Múnich. El enlace entre Barcelona y Zúrich dejará de operar a partir del próximo 28 de septiembre. Por último, el 25 de octubre cerrará las rutas de Bilbao a Jerez y Málaga. No pasa nada porque los huecos se cubrirán enseguida si hay negocio.

La maniobra de Spanair dejará en tierra a 15 aviones y a 1100 empleados en la puñetera calle.

Coincide que en todas las rutas antes mencionadas existe un competidor de bajo coste, vaya casualidad. Y mientras tanto Clickair y Vueling ultiman su fusión, lo que no es nada bueno para la libre competencia pero habrá que aguantarse. Los precios subiran fijo.

Esperemos que el ejemplo no cunda pero el caso es que los combustibles siguen subiendo y así es muy difícil aguantar.

Por su parte, en Ryanair también cuecen habas.La línea aérea de bajo coste Ryanair anunció ayer el cierre temporal de sus bases de Valencia y Palma de Mallorca desde 4 de noviembre al 19 de diciembre para afrontar la grave crisis que sufre el sector aéreo motivada por los altos precios del combustible. Esta decisión implicará la cancelación de un total de 876 vuelos, que afectarán a los 136.000 pasajeros que la aerolínea tenía previsto transportar en estas fechas.

La mayor parte de las quejas de las aerolíneas recae en las elevadas tasas de aeropuerto que cobra AENA.

1 comentario:

Traveloteca.com dijo...

La verdad que es una molestia considerable, porque cancelan rutas sin importar cuantos pasajeros dejan en tierra. Al menos proporcionan alternativas sin coste adicional, claro que los enlaces horarios siempre serán peores o conllevarán escalas adicionales, y la mayoría de las veces somos los agentes de viajes los que tenemos que encontrar los enlaces a los clientes. Desafortunadamente poco más se puede hacer, y es una práctica bastante extendida entre las aerolíneas, sean regulares o low cost.