domingo, 7 de agosto de 2011

¿DEBERÍAMOS LOS AUTOMOVILISTAS LLEVAR UN TACÓGRAFO?

Mi propuesta pretende ser polémica. Ya sabemos que los profesionales del volante deben respetar meticulosamente las limitaciones de velocidad y los tiempos máximos de conducción, pero los conductores particulares no estamos sujetos a nada de eso. Podemos superar el límite de velocidad en tramos donde sabemos que no nos van a pillar e incluso tenemos libertad para conducir doce horas en un día o seis de una tacada. A los camioneros o conductores de autobús les pueden pedir el disco del tacógrafo en cualquier momento y comprobar lo que han hecho antes, de modo que carecen de la impunidad con la que nos beneficiamos los conductores de turismos. No cabe duda de que la seguridad vial mejoraría si se impidiera a los automovilistas la comisión de excesos como conducir 15 horas en un día o circular si parar durante periodos demasiado largos.

Lo más seguro es que dentro de unos años los coches irán equipados obligatoriamente con localizadores que irán transmitiendo toda la actividad a un ordenador central que controlará en tiempo real la velocidad a la que circulan y todo lo que hacen, incluyendo posibles infracciones y paradas. Los que viajen repartiendo tramos entre conductores introducirán sus datos simplemente con una tarjeta personal que identifique al conductor. Habrá que hacerlo todo bien siempre por narices. Se podrá ir un poco más despacio pero no más rápido. Obligatoriamente el viajero solitario tendría que parar un mínimo de ocho horas tras nueve de conducción repartidas en períodos de un máximo de tres horas con descansos obligatorios de veinte minutos.

Probablemente falten pocos años para la implantación de ese sistema que muchos verán como un ataque a la libertad y otros como un importante avance. Por supuesto que los precios de los seguros bajarían bastante o por lo menos eso debería ocurrir. Luego vendrá la conducción inteligente que no dejará ya ningún margen a los conductores para cometer errores e impedirá toda ilegalidad o riesgo innecesario.

Seguramente que se salvarían muchas vidas aunque el precio sea perder algo de libre albedrío.

1 comentario:

Toni dijo...

Qué difícil veo que se haga realidad lo que profetizas. Sería la ruina para el sector del automóvil. ¿Qué sentido tendría comprarse un coche de alta gama si hay que ir a 100 por narices?.