lunes, 29 de febrero de 2016

VIAJES EN COCHE. ¿VELOCIDAD REAL O DE MARCADOR?

Si entre un punto A y un punto B hay 600 km de distancia y la recorremos a una velocidad constante de 120 km/h deberíamos tardar cinco horas justas en hacer el viaje. 

Ya sé que no es habitual hacer un recorrido tan largo a la misma velocidad todo el tiempo. A veces hay que reducir y en ocasiones deberemos parar, pero se trata de un ejemplo.

En la mayoría de coches del mercado nos encontraremos con que la velocidad que indica el marcador del coche no se corresponde con la real. Normalmente casi todos los vehículos que se comercializan indican una velocidad superior a la que estamos aplicando. Así pués, después de recorrer los 600 km del ejemplo no habremos invertido cinco horas. Lo más habitual es que cuando el marcador indica 120 km/h realmente estamos por debajo o muy por debajo de lo que creemos. He efectuado la prueba en dos coches y los 120 km/h teóricos se transforman en 111 km/h reales. Por lo tanto en cinco horas solo recorrerás 555 km y no 600. Habremos perdido entonces 25 minutos y el tiempo de viaje se alargará casi un 10%.

El modo más fiable de comprobar nuestra auténtica velocidad es utilizar una aplicación de móvil que simplemente nos mida el dato que necesitamos. Muchos navegadores ya tienen de serie la utilidad, pero para quienes únicamente quieran saber su velocidad, basta alguna aplicación sencilla.

Por ejemplo, para ir a 120 km/h reales en un Toyota Avensis de 2003 hay que apurar el velocímetro hasta casi los 130 km/m.  En desplazamientos cortos por autopista la pérdida de tiempo es inapreciable pero en recorridos largos del tipo Madrid-París se puede ganar tranquilamente una hora legalmente solo con conocer datos veraces.

Animo a los lectores a verificar su velocidad real. En carreteras convencionales limitadas a 100 km/h es fácil que podamos circular con un marcador superior a 105 km/h sin infringir ningua ley.

Ojo porque los navegadores tienen un ligero retardo y es conveniente circular un ratito a velocidad constante, utilizando el limitador de velocidad o la velocidad programada, para conocer el dato fiable. Una vez comprobada la desviación entre datos, actuaremos en consecuencia.

Cuidado porque hay modelos como el Astra H de 2004, cuya desviación es mínima aunque no inapreciable. En este caso los 100 km/h de marcador son 97 reales, lo que no deja margen casi para excesos. Por lo visto no hay coches que marquen de menos pero sí de más.