miércoles, 25 de febrero de 2009

LA DÉUDA HISTÓRICA DE FEVE CON LOS VIAJEROS


La compañía ferroviaria estatal FEVE acaba de presentar su plan estratégico para los próximos tres años y promete mejores cifras en todo. Quieren electrificar más kilómetros y mejorar la ocupación de los trenes además de los tiempos de recorrido. Puros números. De lo que no hablan es de mejorar la satisfacción del cliente porque desgraciadamente no parece ser una prioridad esencial. No hay más que ver el espartano diseño de sus trenes de cercanías en los que resulta muy complicado coger postura con unas banquetas durísimas y unos respaldos antiergonómicos, carentes de apoyabrazos y de dimensiones tan escuetas que uno va rozando a los demás viajeros durante todo el recorrido.
Es llamativo que FEVE haya presentado sus planes en una localidad a la que tiene muy abandonada. En 1986 existían trenes rápidos que unían Llanes con Oviedo en dos horas y diez minutos mientras que actualmente no se baja de las dos horas y media largas.

En los trayectos regionales sigue sin haber un compromiso de puntualidad ni nada que se le parezca. Si el tren tiene que recorrer un trayecto en cuatro horas y lo hace en seis te fastidias y te jorobas, llegas tarde a comer o no enlazas con otro tren y es tu problema, no el de FEVE.

Si el viaje dura seis horas y media y cuando subes al tren no hay asientos libres te haces todo el recorrido de pie, con la inseguridad que ello conlleva. Si no hay calefacción o no funciona el aire acondicionado, a aguantarse y siempre así. No hay muchos motivos para elegir FEVE en nuestros desplazamientos de más de cien kilómetros ya que no hay reserva de plazas. Los trenes son sistemáticamente de 60 asientos y si tienen que ir 100 personas hacinadas, a sufir se ha dicho.

En la línea León-Bilbao sólo circula un tren por sentido al día. Entre Ferrol y Oviedo el tren regional se detiene en todas las paradas de las cercanías de Ferrol, convirtiendo el viaje en todo un suplicio. Los regionales Santander-Oviedo no llegan a la hora casi nunca y los de Bilbao a Santander tardan más que en 1982.

FEVE tiene una déuda histórica con cientos de miles de personas a las que ha hecho pasar mucho frío y mucho calor, a quienes que ha hecho perder millones de horas en retrasos. El día en que la empresa reconozca su déuda con los ciudadanos será histórico, pero de momento parece más interesada en pulirse más de un millón de euros en patrocinios a equipos deportivos, lo que no debería hacerse con dinero público.
Para mayor recochineo, se trata de la única compañía ferroviaria española donde los niños de ocho años abonan el billete entero.

2 comentarios:

Arbeyu dijo...

No cabe ampararse en la dificultad que supone prestar este tipo de servicio "todo terreno" para abandonar al viajero a su suerte bajo el "lo tomas o lo dejas". En Alemania y Japon hay mucha via estrecha y esto no pasa.
Apoyamos tus manifestaciones

Ponfeblino Express dijo...

En mi opinión Feve ha de apostar por el largo recorrido, y potenciar los trenes rápidos Ferrol-Oviedo, Oviedo-Santander-Bilbao y León-Bilbao, además de contactar con Euskotren para establecer algún expreso nocturno Ferrol-San Sebastián.

Por cierto ya que comentas sobre los horarios de 1986, tienes esos folletos a mano.

Un saludo.