domingo, 6 de marzo de 2016

YO USO CERATEC DE LIQUI MOLY EN EL ACEITE DE MIS COCHES.

En casa tenemos tres coches diesel que juntos totalizan 700.000 km. Hay que mimarlos porque tienen que durar muchos años. Mientras no tengan algo muy gordo, todavía compensa repararlos. Cuentan con buenos amortiguadores y neumáticos. Obviamente cuido mucho el aceite y no los pongo cualquier cosa. Además en cada cambio de aceite les incorporo el Ceratec de Liqui Moly, que es un producto para reducir el desgaste del motor y que está basado en partículas antifricción. Me cuesta 22 euros que no van a ninguna parte y me vale para los 30.000 km que anda cada coche al año. Los resultados no son observables a simple vista pero en la ITV siempre paso sin problemas. De paso aprovecho para comprar también el aceite especial de Liqui Moly, de altas prestaciones. Los filtros de aire, aceite y combustible, junto con el antipolen se los compro a Oscaro y luego la mano de obra la pago aparte en un taller de confianza que se preste a la operación. No me da la gana de hacer un simple cambio de filtros y aceite con lo que ellos quieran sino que prefiero hacerlo a la carta y eso me cuesta un poco más, pero casi nunca llego en total a los 100 euros que piden por ahí por más o menos lo mismo.

Ojo que el Ceratec no es un aditivo para el deposito de combustible sino para el aceite del motor. Y por cierto que este no es un artículo patrocinado ni nada por el estilo. Lo escribo porque me gusta el producto y me resultan útiles sus efectos, de modo que lo considero recomendable.

Los productos alemanes Liqui Moly para el coche los puedes comprar en este enlace. También tienen una gama variada de aditivos para el combustible y otros productos destinados a su uso en taller o en manos de entendidos.

sábado, 5 de marzo de 2016

CADA VEZ ES MÁS COMPLICADO REPOSTAR COMBUSTIBLE DE NOCHE.

No voy a descubrir nada especial pero me temo que siempre hay algún despistado que debería enterarse del tema por si acaso.

Vivo en una zona donde hay que desplazarse 40 km para repostar durante la noche y si viajo al sur por la N-625 la siguiente gasolinera (Riaño) se encuentra a 70 km. Como tengas una urgencia a las cuatro de la mañana y el coche esté en la reserva, lo tienes claro porque encima a esa hora ya no hay ni taxis. Lo de Riaño lleva siendo así durante mucho tiempo, pero lo del cierre de noche es más reciente, pues la estación de servicio que abría de 22.00 a 6.00 lleva tiempo sin servicio nocturno, cosa comprensible a causa del escaso tráfico. Ese fenómeno no es precisamente particular sino que se ha generalizado en muchas zonas del país con escasa población y menos movimiento nocturno. Lo grave es que incluso en capitales de provincia hay que investigar detenidamente porque las gasolineras de guardia no abundan durante la madrugada.

Por lo visto hay zonas del país con servicio automático que te sacan del apuro. También hay regiones geográficas que siguen disfrutando de gasolineras de noche, pero mejor no confiarse.

Por supuesto que somos conscientes de las limitaciones y las posibilidades de nuestra área de residencia, pero más bien desconocedores de lo que nos podemos encontrar en un viaje largo. Así pues recomiendo encarecidamente llevar el depósito lleno siempre. Se pueden aprovechar las paradas cada dos horas para repostar y así amortizamos el tiempo con un estirón de piernas. Conforme la tarde avanza y las zonas son más despobladas, la cosa se puede complicar. Si nos vamos acercando a Madrid o Barcelona, no pasa nada, pero si recorremos la autovía de la Plata podemos pasarlo muy mal y por la A-8 tienes una única gasolinera entre Avilés y La Coruña. Lo que haya por la nacional nunca se sabe.

Total, vas a acabar echando combustible tarde o temprano y retrasar el repostaje no sirve para nada, así que están ustedes avisados.

lunes, 29 de febrero de 2016

VIAJES EN COCHE. ¿VELOCIDAD REAL O DE MARCADOR?

Si entre un punto A y un punto B hay 600 km de distancia y la recorremos a una velocidad constante de 120 km/h deberíamos tardar cinco horas justas en hacer el viaje. 

Ya sé que no es habitual hacer un recorrido tan largo a la misma velocidad todo el tiempo. A veces hay que reducir y en ocasiones deberemos parar, pero se trata de un ejemplo.

En la mayoría de coches del mercado nos encontraremos con que la velocidad que indica el marcador del coche no se corresponde con la real. Normalmente casi todos los vehículos que se comercializan indican una velocidad superior a la que estamos aplicando. Así pués, después de recorrer los 600 km del ejemplo no habremos invertido cinco horas. Lo más habitual es que cuando el marcador indica 120 km/h realmente estamos por debajo o muy por debajo de lo que creemos. He efectuado la prueba en dos coches y los 120 km/h teóricos se transforman en 111 km/h reales. Por lo tanto en cinco horas solo recorrerás 555 km y no 600. Habremos perdido entonces 25 minutos y el tiempo de viaje se alargará casi un 10%.

El modo más fiable de comprobar nuestra auténtica velocidad es utilizar una aplicación de móvil que simplemente nos mida el dato que necesitamos. Muchos navegadores ya tienen de serie la utilidad, pero para quienes únicamente quieran saber su velocidad, basta alguna aplicación sencilla.

Por ejemplo, para ir a 120 km/h reales en un Toyota Avensis de 2003 hay que apurar el velocímetro hasta casi los 130 km/m.  En desplazamientos cortos por autopista la pérdida de tiempo es inapreciable pero en recorridos largos del tipo Madrid-París se puede ganar tranquilamente una hora legalmente solo con conocer datos veraces.

Animo a los lectores a verificar su velocidad real. En carreteras convencionales limitadas a 100 km/h es fácil que podamos circular con un marcador superior a 105 km/h sin infringir ningua ley.

Ojo porque los navegadores tienen un ligero retardo y es conveniente circular un ratito a velocidad constante, utilizando el limitador de velocidad o la velocidad programada, para conocer el dato fiable. Una vez comprobada la desviación entre datos, actuaremos en consecuencia.

Cuidado porque hay modelos como el Astra H de 2004, cuya desviación es mínima aunque no inapreciable. En este caso los 100 km/h de marcador son 97 reales, lo que no deja margen casi para excesos. Por lo visto no hay coches que marquen de menos pero sí de más.